La coincidencia de la presentación hace tres años de su candidatura para ser presidente de la agrupación con llevar el caso, en su faceta profesional como abogado, de una demanda contra el Obispado en nombre de una empleada de la Iglesia de Santa María, no dada de alta y que fue despedida marcó el inicio de las diferencias. Según Luis Candelas, José Emilio Cabra le recriminó este asunto llegándole a decir que no podía ser “abogado de día y presidente de noche”.
A partir de ahí los desencuentros han sido constantes pero, según Candelas, la gota que ha colmado el vaso ha sido el museo cofrade. Según señaló el Obispado ha tenido continua información de todos los pasos seguidos tanto en la anterior legislatura como en la actual. A pesar de ello del delegado episcopal de Hermandades no reconoce estar informado del asunto y pone constantes peros a las propuestas trasladadas por la agrupación rondeña, algo que Candelas demostró leyendo diversos correos electrónicos, negándose a aceptar que la agrupación rondeña se responsabilice de la gestión del museo, tal y como le propuso el actual equipo de Gobierno. Señaló que la postura del Obispado obedece solamente a motivos económicos.
Luis Candelas fue tajante. No puede más y además resaltó que el resto de la junta directiva actual de la Agrupación de Hermandades expresó en su última reunión el deseo de dimitir en bloque, algo que frenó el propio presidente, pidiéndoles que esperaran al próximo proceso electoral en el organismo. Sobre el futuro del museo cofrade, señaló que las respuestas del Obispado son incongruentes pero que espera que el proyecto siga adelante porque los rondeños no se merecen otra cosa.
Un desmedido interés económico es la única explicación que encuentra el ya ex presidente de la Agrupación de Hermandades para poner tantas trabas. Afirma que la intención puede ser que el Obispado quiera llevar las riendas de la gestión y aseguró que el Obispo no está al tanto de este asunto, por lo que se lo ha trasladado en forma de carta.



