Familiares de la inquilina intentaron evitar la salida de la casa en la que vivía hace unos años
La Policía Nacional tuvo que intervenir este martes en el desalojo de una vivienda sobre la pesaba una decisión judicial para que su inquilina, Purificación Molina, la abandonase. Ésta afirmó ante los medios de comunicación que llevaba en esa casa, situada en la calle Albahaca, desde hace unos años, que la compró a bajo precio a quienes vivían antes en ella y que la había engañado, que estaba enferma y que no tenía otro sitio adonde ir. También dijo que durante el procedimiento judicial, el que ha resultado ser el auténtico propietario ha reclamado la casa y que se ha negado a que le pague un alquiler para que pueda seguir en ella. Ya con la llegada de la notificación del juzgado la situación complicó y familiares de Purificación intentaron evitar el desalojo por lo que cuatro personas resultaron detenidas.
Posteriormente, un hombre que se identificó ante los periodistas como el propietario aunque sin dar su nombre, negó la versión de Purificación. Fuera de grabación esta persona afirmó que el proceso judicial se ha demorado durante ocho años, que se trata de una casa ocupada de forma ilegal en al menos dos ocasiones y que en esta última por fin ha conseguido que el recuperarla. Asimismo señaló que el inmueble es una herencia familiar y que en ningún momento ha querido vender o alquilar.





