Las jóvenes han participado en un programa dedicado a la educación infantil en el que participan 30 niños y niñas ugandeses de 2 a 12 años que se encuentran en una situación desfavorecida en su comunidad por distintas circunstancias
Inma Ortega, Alba Ángel y Sara Navarro son tres jóvenes cañeteras que se dedican a la docencia y que este verano han decidido viajar a Uganda para realizar trabajos humanitarios de la mano de la organización de voluntariado internacional Cooperating Volunteers. Han desarrollado su labor en Fort Portal, un área rural del país africano situada a seis horas de Entebbe, antigua capital colonial de Uganda.
Las jóvenes han formado parte de un proyecto llamado ‘Itwena’ (que significa ‘juntos’ en el idioma local ‘rutooro’), un programa dedicado a la educación infantil en el que participan 30 niños y niñas ugandeses de 2 a 12 años que se encuentran en una situación desfavorecida en su comunidad por distintas circunstancias. A través de esta iniciativa, además de recibir formación básica, estos niños tienen la posibilidad de desayunar y almorzar, en muchas ocasiones las únicas comidas que hacen a lo largo del día. Además de ‘Itwena’, Cooperating Volunteers desarrolla en Uganda otros proyectos de cooperación mediante los que se trabaja por contribuir a mejorar la vida de la población más necesitada del país.
Antes de emprender el viaje, Inma, Alba y Sara decidieron organizar sorteos con el fin de recaudar fondos para comprar productos que llevar a Uganda, donde también adquirieron determinados artículos con el objetivo de favorecer el comercio local. De esta manera, han entregado material escolar, zapatos, juguetes y unas 700 compresas reutilizables para higiene menstrual que han sido confeccionadas a mano. En este sentido, las jóvenes han agradecido la colaboración, la implicación y el respaldo de los vecinos y vecinas de Cañete la Real y de municipios cercanos, sin los que hubiera sido imposible llevar a cabo este propósito.
“Hacemos un balance totalmente positivo de esta experiencia, que posiblemente nos haya marcado para siempre porque nos ha hecho conscientes de la dura realidad que se vive en otras partes del mundo donde las personas están lejos de tener cubiertas sus necesidades más básicas. Esto nos ha hecho ver que en muchas ocasiones nos preocupamos demasiado por asuntos superficiales que carecen de importancia real. En definitiva, ha sido una experiencia enriquecedora que nos gustaría repetir en el futuro”, han indicado las jóvenes.




