El ente, de apoyo a personas con diversidad funcional, con alrededor de 20 usuarios; había demandado al Consistorio el espacio para el desarrollo de su actividad, que se sitúa en la calle Antonio Tabares
La alcaldesa de Ronda, Mari Paz Fernández, acompañada por la delegada municipal de Derechos Sociales, Cristina Durán, ha hecho entrega en la tarde de este jueves, de las llaves de un local municipal a IRUÁ, un ente que presta apoyo a personas con diversidad funcional y que cuenta con alrededor de 20 usuarios.
El local, de 72 metros cuadrados, se sitúa en la calle Antonio Tabares número 21 y ha sido cedido, su uso, a IRUÁ por un período de cinco años, con opción a prórroga por otros cinco. La regidora subrayó su satisfacción por contribuir a la labor que desarrolla esta asociación y recordó que se comprometió con el colectivo a atender esta demanda.
Por su parte, Marisol Pérez, al frente de IRUÁ, junto con parte de sus miembros, se mostró muy agradecida por esta cesión. Hay que recordar que sus usuarios reciben terapias de desarrollo educativo, atención emocional y otras pautas de desarrollo personal, al menos, cuatro veces por semana.
Hay que recordar que, recientemente, el Ayuntamiento distinguió a este colectivo, que nació en 2010, por el Día de Andalucía y que los miembros de IRUÁ participan activamente en distintas actividades en la ciudad.
La cesión uso local se aprobó en el último pleno del año, donde también se procedió de igual manera con el uso de otro local, en La Dehesa, al Centro de Artes Escénicas Entre Bambalinas; y un solar a la Hermandad del Santo Entierro para la ampliación de su Casa Hermandad, en la calle Empedrada, y poder así poner en marcha actividades como talleres de bordados.




